|
abía que coger con fuerza los remos para alcanzar la orilla y el Atlético de Madrid lo hizo de una manera épica como no podía ser de otra manera. El 3-0 del partido de ida obligaba a los rojiblancos a firmar una remontada memorable y los de Quique Flores lo hicieron. Primero de manera limpia al ponerse 4-0, y cuando el Recreativo de Huelva amenazó con aguar la fiesta al Vicente Calderón, apareció Simão para poner en el marcador un 5-1 que no se movió.
El Atlético de Madrid jugará los cuartos de final de la Copa del Rey porque hizo en todo momento lo que se esperaba. Desde el principio, con un gran Reyes, abrió el campo lo máximo posible y luego encontró la pólvora en el Kun Agüero y Simão. El equipo rojiblanco supo muy bien cuál era el camino indicado y por ahí cimentó la gran remontada. Todos los jugadores estuvieron a la altura. También De Gea, que tuvo sus momentos de gloria para poner a salvo su portería.
El Recreativo se mantuvo en pie 20 minutos. Hasta ese momento había aguantado con cierta firmeza, favorecido en parte por las prisas de los rojiblancos. Hasta ese momento el equipo andaluz no había perdido la compostura e incluso se había atrevido a acercarse a De Gea, que hasta tuvo que lucirse tras un disparo de Fornaroli.
El empuje del Atlético era constante, con todos sus jugadores de ataque moviéndose sin parar y con Ujfalusi y Antonio López subiendo por los carriles sin parar. El Kun y Forlán, mientras, siempre contaban con el apoyo de Simão, Reyes y Jurado, que unos metros más atrás entraban por todas partes.
Sólo faltaba que el marcador se pusiera en funcionamiento para que el equipo empezara a creer con argumentos sólidos en la remontada. Y así pasó antes de que se llegara al ecuador de la primera parte. Forlán se coló por la banda derecha, metió el balón al corazón del área y por ahí apareció Simão para meter el pie izquierdo con acierto.
La afición, que desde el primer minuto creyó, aceleró desde la grada y poco después caía el segundo. Esta vez Forlán, de nuevo asistente, se metió por el otro lado y el Kun Agüero, que llegaba lanzado, acertó de pleno con un remate que ya metió de verdad el miedo en el cuerpo al Recreativo.
El equipo de Quique Sánchez Flores reposó su juego entonces, pues la mitad del camino ya estaba recorrido con muchos minutos por delante. Un desconcertado Recreativo no aprovechó esos instantes, sobre todo porque el Atlético de Madrid en pleno defendía con solvencia. Cualquier jugador rojiblanco metía el pie y en cualquier zona del campo, lo que dificultaba la labor a los de Raúl Agné.
El Atlético de Madrid jugaba con más pausa, pero no enfriaba el partido y a la mínima se plantaba en el área de Bernardo en busca del tercero. Y llegó cuando parecía que el partido entraba en una fase menos explosiva. Simão sacó un córner y Ujfalusi metió la cabeza para clavarlo. La eliminatoria estaba igualada y el Vicente Calderón vibraba con la gesta. Eso sí, a última hora el Recreativo pudo echar hielo a la grada, pero Fornaroli se resbaló al rematar cuando la portería de De Gea estaba vacía.
El inicio de la segunda parte fue tremendo, en un lado y en otro del campo. Recreativo y Atlético intercambiaron ataques que no tuvieron reflejo en el marcador por pura casualidad. Primero amenazó Fornaroli cuando en la primera jugada, y tras robarle el balón a Perea, se plantó en solitario delante de De Gea, pero por fortuna el remate fue manso.
A continuación el turno fue para el Atleti. Marcó el Kun Agüero al aprovechar un rechace del portero del Recre, pero un asistente marcó fuera de juego del argentino. El equipo onubense no estaba dispuesto a firmar la rendición y no enfrió el ambiente gracias a De Gea, que se lució tras un gran disparo de Javi Fuego.
Poco después Forlán estrellaba el balón en el larguero cuando el estadio ya tenía la garganta lista. Pero no tardó el Kun Agüero en aparecer para firmar la remontada. Fue una jugada muy trabada que finalizó con un remate del argentino, y el balón acabó colándose en la portería del Recreativo tras tocar en Troest.
La machada era un hecho, pero todo se torció para el Atlético en un solo minuto. Primero Carmona aprovechó un error de Paulo Assunção para marcar y en la siguiente jugada el brasileño era expulsado. Pintaban mal las cosas para el Atlético de Madrid aunque aún quedaba tiempo.
El equipo de Quique Sánchez Flores acusaba el cansancio, pero su fe no se quebrantó y el quinto llegó. Cuando la grada parecía más deprimida. Y ese gol definitivo fue insuperable. El Kun Agüero cayó cerca de la frontal del área y la falta fue señalada de inmediato. Simão cogió el balón y se tomó su tiempo antes de golpearlo. Miró fijamente la portería de Bernardo y lo metió por una escuadra mientras el guardameta admiraba con la vista la obra de arte del portugués.
Tocaba gozar, pero también sufrir hasta el final porque el Recreativo se lanzó en busca del segundo que le clasificara. Una y otra vez lo intentaron, pero De Gea y compañía, con algún susto incluido, no permitieron que la fiesta tuviera un triste final. Y por eso la fiesta fue total en un Vicente Calderón que alcanzó el éxtasis...
|