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El Atlético de Madrid no pudo sacar nada del Camp Nou. Los rojiblancos perdieron 5-2 ante un Barcelona que volvió a demostrar su superioridad. Los goles de Kun Agüero y Forlán no fueron suficientes para sumar un punto que hubiese sido vital para los atléticos.
Después de empatar a cero ante el APOEL en la Fase de Grupos de la Liga de Campeones, el Atlético de Madrid viajó a Barcelona con la necesidad de sacar algo positivo en el feudo blaugrana y recuperar así la buena línea en la Liga. Pero el equipo de Guardiola sacó a relucir todo su potencial, dejando sin opciones al equipo rojiblanco.
Los culés lo demostraron nada más salir al campo. No se había cumplido ni un minuto de juego cuando Henry estrellaba el balón en el larguero de la portería defendida por Roberto. Muy poco le duró la tranquilidad al Atlético de Madrid, pues a los dos minutos de juego Ibrahimovic aprovechó un fallo de Pablo y puso el 1-0 en el electrónico.
Mal empezaron las cosas para los atléticos, que recibieron un jarro de agua fría nada más comenzar. Parece que los viejos fantasmas volvían a la mente de los atléticos, pero los de Abel no quisieron rendirse tan pronto y intentaron plantarle cara al campeón de Europa. Los de Guardiola demostraban una confianza ciega en el campo y eso se notaba en los pases, ya que pocos errores cometían los azulgranas ante la presión atlética. Poco peligró llevaron los madrileños a la portería de Víctor Valdés en los primeros minutos, pues sólo tuvo una ocasión Maxi, que solventó bien Valdés.
Antonio López se convirtió en protagonista en el minuto 13 al despejar con maestría un balón que quería rematar Leo Messi viniendo desde atrás. Sin embargo, el argentino quiso seguir la línea de Ibra y poco después aprovechó un pase de Xavi para dejar sentado a Roberto y subir el 2-0 al marcador. Sin duda un duro golpe para los de Abel que no encontraban espacios para hacer daño a los azulgranas.
En el minuto 16, Maxi logró robar un balón a la defensa del Barcelona, creando una de las jugadas con más peligro del conjunto atlético. Valdés se mostró seguro y detuvo el centro chut del argentino. El Atlético de Madrid demostró en esta jugada que podía hacer daño al Barcelona, pero faltaba un poco de suerte. Unos minutos más tarde fue Jurado el que lo intentó desde fuera del área de fuerte disparo, pero el balón salió por encima del larguero.
El 11 del Atlético fue uno de los más activos durante la primera parte y de sus botas llegó una nueva ocasión de peligro a los 27 minutos. El disparo del argentino finalmente se marchó fuera por muy poco. El Atlético se metió poco a poco en el partido y demostró coraje, plantándole cara a un Barcelona que desde el minuto uno se mostró muy efectivo en sus jugadas. Tan efectivo fue que a la media hora de encuentro, y de falta directa, Dani Alvés volvió a sorprender a los rojiblancos. Con un fuerte disparo el brasileño perforó la portería de un Roberto que poco pudo hacer.
La diferencia en el marcador era demasiado grande. Eso se dejaba ver en los jugadores del Atlético, que en algunos momentos de partido se mostraron inseguros. Messi volvió a poner el estadio a sus pies en el minuto 41’. El argentino se desenvolvió con maestría dentro del área ante tres jugadores del Atlético y creó un pase perfecto para que Keita marcara el 4-0, que terminaba de aniquilar a los pupilos de Abel. El Kun Agüero acortó distancias antes del descanso al aprovechar un fallo de Piqué.
Los segundos 45 minutos fueron una réplica de la primera mitad. El Barcelona no sabía más que hilar jugadas y poner en peligro la portería de Roberto. Eso sí, en esta segunda mitad el Atlético de Madrid intentó presionar más. Kun, Forlán y Maxi intentaron incomodar a los defensas azulgranas, pero la maestría con la que sacaban el balón los de Guardiola hacía desesperar a los atléticos.
Abel dio entrada a Cléber Santana por el portugués Simão, lo que provocó que Jurado se escorara a la banda. Con el marcador a favor, el Barcelona bajó sus revoluciones y eso permitió que el Atlético se aproximara algo más a la portería de Valdés, pero muy tímidamente. En una de esas intentonas, Diego Forlán lanzó un fuerte disparo desde fuera del área y a punto estuvo de poner el 4-2 en el marcador.
Cumplida casi la media hora de la segunda mitad, Perea salvó in extremis lo que pudo ser el quinto para los locales. El futbolista colombiano impidió que Henry controlase al balón y se plantase sólo ante Roberto. De nuevo Forlán lo intentó después de recibir el balón de Sinama-Pongolle, pero su remate se marchó muy alto. Dicen que a la tercera va la vencida y eso debió pensar Forlán cuando en un error de la defensa del Barcelona anotó el 4-2. Un tanto que llevaba algo de luz al banquillo atlético. Pero esa luz se fue apagando y Messi terminó de completar la goleada en tiempo de prolongación con un remate raso ante el que nada pudo hacer Roberto.
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